El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse
Intenté durante mucho tiempo optimizar mi vida para sufrir menos. Resultado: cero progreso y bastante autoengaño. No existe un camino sin incomodidad. Solo existen caminos con incomodidades distintas. El truco no es huir del dolor, sino elegir el dolor que tiene sentido. El dolor de la constancia. El dolor de repetir. El dolor de no ver resultados inmediatos. Ese dolor, al menos, te lleva a algún sitio. El otro ,el de abandonar, empezar de nuevo, justificarte, solo te devuelve al punto de salida, pero con más excusas. Te quiero hijo. Por siempre