Tu fuente de poder

El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse

Hola cariño, soy papá

Tu valor no se negocia.
No se sube ni se baja con los likes, las notas o las opiniones.
No viene del resultado.
Ni de lo que digan los demás.

Viene de ti.
De cómo te miras cuando nadie te ve.
De si te reconoces como alguien que importa.
Como alguien que tiene algo que dar, incluso cuando no se lo reconocen.

Mírate al espejo.
No buscando defectos.
No con la lupa de la comparación.
Sino como quien está buscando una fuente.

Porque tú eres esa fuente.

Y si no te reconoces como tal,
vas a ir por la vida buscando fuera lo que solo puedes darte dentro.
Vas a volverte esclavo de la validación, del éxito rápido, del juicio de otros.

La autovaloración firme —la de verdad, no la de cartón—
no te hace creerte más que nadie.
Pero tampoco menos.


Porque la vida va a tambalear.
Porque las personas fallan.
Porque el mundo cambia.

Y si tu autoestima sube y baja con eso,
estarás perdido.


Te quiero hijo. Por siempre.
Scroll al inicio