La arrogancia cierra puertas; la humildad las abre.
Ser humilde no es rebajarte, es reconocer que siempre puedes aprender.
Que a veces necesitarás ayuda, y que escuchar vale más que hablar.
Hijo, no intentes demostrar que eres el más listo.
Intenta ser siempre el que más aprende.
Te quiero hijo. Por siempre.