Cuando el pasado pesa más de la cuenta

El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse

Hay herencias que no se ven.
No son dinero.
Son expectativas, símbolos, historias que no son tuyas… pero te las cuelgas igual.

Al principio dan seguridad.
Luego empiezan a pesar.
Y un día te das cuenta de que avanzas mirando atrás.

Honrar el pasado no es vivir atrapado en él.
Lo que te dieron no es un pedestal: es material de construcción.

Si solo exhibes lo heredado, te conviertes en museo.
Si lo usas para crear algo nuevo, te conviertes en autor.

Tu trabajo no es conservar.
Es continuar.

Te quiero hijo. Por siempre.
Scroll al inicio