El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse
Apostamos por algo: en inversiones, en un proyecto, en una decisión. Y cuando no sale como esperábamos, nos sentimos un fracaso No todo lo que no funciona es un fracaso. El caso es que lo solemos ver como un ataque. Y entonces llegan la rabia, la negación, la huida. Ahí nace la autoderrota. No por lo que pasa, sino por cómo lo interpretas. La realidad siempre gana. Y también siempre enseña. Ajústate tú. Te quiero hijo. Por siempre