El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse
Durante mucho tiempo pensé que ser firme era ser duro. Que si no levantabas la voz, no te tomaban en serio. Error. Ser asertivo no es atacar. Tampoco es callarte. Es decir lo que piensas sin necesidad de herir. Ni sumiso. Ni agresivo. Justo en medio. Porque cuando explotas, pierdes el mensaje. Y cuando te callas, te pierdes tú. Aprende a defender tu espacio sin convertirte en alguien que no te gusta ser. Te quiero hijo. Por siempre