El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse
Esto lo escuché y me pregunté, ¿cómo no se me había ocurrido antes? Solo existen dos personas a las que tienes que impresionar. No son tus padres. No son tus hijos. No son tus amigos. Y mucho menos tus compañeros de trabajo. Son tu yo de 8 años. Y tu yo de 80. A nadie más. A nadie le importará tanto, a nadie más le afectara. Y nunca te juzgarán por lo que consigas sino por lo que intentes. Te quiero hijo. Por siempre.