El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse
Hola cariño, soy papá Hay una trampa muy peligrosa, y es tan silenciosa que ni se nota. No es la tristeza. Ni la derrota. Ni siquiera el miedo. Es el conformismo disfrazado de normalidad. Un día te levantas. Trabajas. Cumples. Miras el móvil. Comes lo que sea. Ríes a medias. Vuelves a dormir. Y crees que eso es vivir. Porque lo hacen todos. Porque no te duele nada. Porque “no está tan mal”. Pero ojo. Subsistir no es vivir. Y no viniste a este mundo para aguantar. Viniste a pensar por ti mismo. A probar cosas que no te saldrán a la primera. A conectar con personas A crear algo tuyo, aunque sea torpe o pequeño. Y sobre todo… A no aceptar como “normal” una vida que no lo parece. Te quiero hijo. Por siempre.