Hola cariño, soy papá
Hoy te voy a hablar de un tipo de persona con el que casi seguro te vas a cruzar.
No digo que sean buenas ni malas, ahí ya cada uno.
Pero son personas que, de forma consciente o inconsciente, te están poniendo a prueba.
Te están validando.
Imagina, por un momento, que trabajas haciendo webs para clientes.
(El trabajo es lo de menos, verás que se puede aplicar a todo)
Y te llega uno.
Llegado un momento te comenta que le gustas y que te quiere contratar.
Pero que no quiere una, va a querer 5
Y que le hagas una rebaja claro, porque quiere 5
Bueno
La forma correcta de contestar es….
Pues como quieres 5, te voy a tener que cobrar más
¿cómo que cobrar más? Te pregutnará el cliente ultrajado
Sí, porque, como comprenderás, tendré mucha carga de trabajo y no me gusta depender tanto de un solo proyecto así que probablemente tenga que contratar a alguien.
Y pasarán dos cosas maravillosas
La primera que se vaya
Que sí, que crees que has perdido un cliente blablabla
Pero a ti no te interesa trabajar con alguien así
Te ha hecho un favor
Que se lo quede tu competencia
Y, a la larga, esta conducta atraerá buenos cliente
O la segunda, que diga, bueno, probamos con una a precio normal
¿sabes lo que ha pasado realmente?
Que te estaba poniendo a prueba
Te estaba validando
Si aceptas clientes así, solo traerás clientes así
Y, curiosamente, ¡es lo contrario!
El que tiene que validar, ¡eres tú!
Tú, al igual que él, decides con quién y en qué condiciones quieres trabajar
Es una relación de iguales
Te quiero hijo. Por siempre.