Un burro cansado

Hola cariño, soy papá

Hoy te quiero contar una historia china antigua, por si te sirve de algo

Había una vez un viejo usurero muy tacaño.

Se dedicaba a prestar su dinero con un interés muy alto.

Su día a día consistía en ir de puerta en puerta a cobrar deudas

Tanto tenía que andar y tanto que recaudar que se compró un burro, y por miedo a que se fatigase, lo usaba pocas veces y solo para llevar las alforjas con el dinero

Un día de verano de mucho calor, el viejo iba muy cansado y decidió subirse en el burro.

El burro, no acostumbrado a esto, apenas caminó unos metros y se acabó fatigando.

El viejo desmontó y tuvo que volver a casa llevando él las alforjas, lo que ocasionó que enfermase durante mucho tiempo

Bueno

Ya sabes que para mí, no hay diferencia entre tener algo y no disfrutarlo y no tenerlo

Son lo mismo

El caso es que las cosas son para usarlas y disfrutarlas

No guardes esa botella de vino para ocasiones especiales, tómatela cuando te apetezca

No te guardes para otro día el último yogur de la nevera, cómetelo y luego compras más.

Así con todo

Porque luego, cuando vas a echar mano, ya no están, a lo mejor ese vino ya está malo, o el yogur, o lo que sea.

Te quiero hijo. Por siempre.

Algo raro ha sucedido. Por favor inténtalo de nuevo.
¡Bienvenido!

Consejos (NO solicitados) de un padre a su hijo Alejandro…

Por cierto, tengo una newsletter …


En ella escribo un email diario donde cuento historias, anécdotas, algún que otro aforismo (ya sabes, esas frases tan chulas que podrías hacer camisetas o tazas)

y recomiendo cosas.


¿Y para qué te puede servir todo eso?

Pues, principalmente, para que aprendas a pararte.


Párate,observa y reflexiona.

Este será tu momento.

Un momento que te regalas, porque te quieres mucho.



No te preocupes,que el mundo seguirá dando vueltas cuando hayas acabado.


Te puedes apuntar dejando tu email en la caja de ahí abajo.

Te puedes dar de baja siempre que quieras.


Además te envío un archivo con las dos preguntas que, si te las haces constantemente, te ayudarán a tomar mejores decisiones.


No buenas decisiones.


Sino mejores decisiones.


¿Y lo mejor? 


que no se me han ocurrido a mí.


Se le ocurrieron a Epicteto, un gran filósofo estoico.

Y si han funcionado durante dos mil y pico años a miles y miles de personas.


Raro es que no te funcionen a ti…


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