Un mendigo roba un caballo y le dejan irse a cambio de…

Hola cariño, soy papá

Hoy te traigo una historia sobre pensar en los demás a pesar de lo que te haya pasado a ti, por si te sirve.

En un lejano pueblo, había un establo muy famoso por lo espectaculares que eran sus caballos.

De entre todos destacaba un purasangre negro

Por más que se ofrecían a comprárselo, el dueño nunca lo vendía pues le gustaba montarlo.

El dueño solía pasear con él todos los días por los alrededores

Sabiendo esto, un hombre obsesionado con el caballo, se disfrazó de mendigo y se hizo el herido en mitad del camino

El jinete se paró, y, al bajarse a ayudarle, éste aprovechó para robarle el caballo

Dándose cuenta de la situación el dueño del establo le dijo:

¡Me has robado el caballo! Ahora, solo tengo que pedirte que, por favor no cuentes cómo lo has conseguido

El hombre, intrigado, preguntó

¿Por qué no?

Por si alguna vez hay alguien necesitado de verdad y la gente por temor no para a ayudarlo

Bien

Esta historia trata muchos temas negativos, como el materialismo desmedido, la desconfianza, las apariencias engañosas

Y también positivos como el perdón, la confianza en la humanidad, la integridad y la sabiduría.

El consejo que me gustaría darte con esta historia es que tengas cuidado hijo, pero actúa con valentía.

Espera lo mejor, Haz el bien aunque duela pero toma medidas.

Ve con cautela.

Te quiero hijo. Por siempre.

Algo raro ha sucedido. Por favor inténtalo de nuevo.
¡Bienvenido!

Consejos (NO solicitados) de un padre a su hijo Alejandro…

Por cierto, tengo una newsletter …


En ella escribo un email diario donde cuento historias, anécdotas, algún que otro aforismo (ya sabes, esas frases tan chulas que podrías hacer camisetas o tazas)

y recomiendo cosas.


¿Y para qué te puede servir todo eso?

Pues, principalmente, para que aprendas a pararte.


Párate,observa y reflexiona.

Este será tu momento.

Un momento que te regalas, porque te quieres mucho.



No te preocupes,que el mundo seguirá dando vueltas cuando hayas acabado.


Te puedes apuntar dejando tu email en la caja de ahí abajo.

Te puedes dar de baja siempre que quieras.


Además te envío un archivo con las dos preguntas que, si te las haces constantemente, te ayudarán a tomar mejores decisiones.


No buenas decisiones.


Sino mejores decisiones.


¿Y lo mejor? 


que no se me han ocurrido a mí.


Se le ocurrieron a Epicteto, un gran filósofo estoico.

Y si han funcionado durante dos mil y pico años a miles y miles de personas.


Raro es que no te funcionen a ti…


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