Hola cariño, soy papá
Hoy te traigo un consejo que, a primera instancia, no parece muy intuitivo, por si te sirve.
Y se trata de que te preocupes por tu conciencia y no por tu reputación.
Porque, ¿de qué depende tu conciencia?
De lo que piensas
De lo que dices
Y de lo que haces
Y, ¿de qué depende tu reputación?
De cómo interprete la gente lo que haces y lo que dices
O lo que no haces y lo que no dices
A saber
Enfócate en lo que depende de ti
Y del resto, pues ya se verá
Te quiero hijo. Por siempre.