Para cuando te hablas mal

El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse

Habrá gente que hable mal de ti.
Por envidia, por ignorancia, por proyección de sus propias heridas.
No lo puedes impedir.

Pero lo que sí puedes impedir… es hacerles el trabajo gratis.

Cada vez que repites en tu cabeza sus críticas, cada vez que te dices lo mismo que ellos, cada vez que te insultas en silencio…
les estás ahorrando esfuerzo.
Peor aún: estás dejando que su voz se cuele dentro de ti.

Y aquí está el peligro:
Si lo escuchas suficiente tiempo…
puedes empezar a creértelo.

No confundas autocrítica con autoataque.
La primera te mejora.
El segundo te destruye.

Así que escucha, filtra y descarta lo que no te sirva.
El mundo ya tiene suficientes voces negativas.
No necesitas añadir la tuya.

Te quiero hijo. Por siempre.
Scroll al inicio