El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse
El error que cometo es creer que tengo que esperar a que el miedo desaparezca para actuar. Pero el miedo no se va: está ahí para recordarte que algo importa. La clave es moverte a pesar de él. Cada vez que actúas, aunque sea un paso pequeño, el miedo se reduce. Y esa energía que antes te paralizaba se convierte en impulso. no busques ser “valiente” como quien no siente nada. La verdadera valentía es actuar aun cuando tiemblas por dentro. Te quiero hijo. Por siempre.