Escuché una conversación ajena en el gimnasio que me dió mucho para reflexionar

Hola cariño, soy papá

Un día, en tu gimnasio de artes marciales, escuché una conversación entre una alumna y el padre de otro alumno.

Fue más o menos así

Padre: ¿qué tal tu examen para pasar de cinturón?

Alumna: todavía no lo he hecho, creo que voy como un cinturón por detrás de lo que me corresponde.

Padre: mejor para ti, así te será más fácil ganar en los torneos

De aquí saqué para pensar muchas cosas.

La primera, no des consejos que no te pidan.

La segunda es que hay una línea muy fina entre reto y frustración.

Y es muy complicado encontrar la medida justa

Es decir

Si haces cosas muy fáciles, te vas a aburrir

Si las haces muy complicadas, te vas a frustrar

Encontrar el equilibrio justo es complicado

Pero como lo encuentres, eres imparable

Y la tercera, ¿para quién compites realmente? 

Porque si es para ti

Por ti

Deberías buscar esos retos

Eso que te cueste

Eso que te haga mejorar

No se trata de ganar o aprender

Se trata de avanzar

Pero claro, si compites por los otros

Para enseñar tus medallas

Para enseñar tus méritos y que te den palmaditas

Pues sí, claro

Busca al más cutre y gana

Te quiero hijo. Por siempre.

Scroll al inicio