El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse
Hijo, no necesitas ser el mejor del mundo. Solo necesitas ser mejor que ayer. Un 1%. Solo eso. Una decisión mejor. Un gesto más honesto. Un error asumido. Un hábito reforzado. No parece gran cosa… hasta que lo haces todos los días. La gente subestima el poder de la constancia. Pero si mejoras un 1% cada día, dentro de un año serás irreconocible. El talento es una ventaja. La constancia es una fuerza imparable. Así que no corras. Camina firme. Y no te detengas. Te quiero hijo. Por siempre.