Perdonar a los demás es permitirte avanzar

Hola cariño, soy papá

Hoy te traigo una historia, para esos momentos en los que estamos rumiando una y otra vez sobre algo que ha pasado, por si te puede ayudar.

Cada año, el día 1 de enero, dos antiguos prisioneros de un campo de concentración quedaban en un parque.

Se ponían al día.

Hablaban de sus cosas y cómo estaban.

El caso es que siempre volvían al tiempo que pasaron prisioneros y uno dijo:

“Me acuerdo de ese sitio todos los días y los sigo odiando por lo que nos hicieron”

A lo que el otro contestó

“Entonces, me temo, que siguen teniéndote prisionero

En la vida te van a pasar muchas cosas

Y muchas serán grandes injusticias

Acéptalas y pasa página

Si yo lo entiendo

Que te trataron mal

Que fueron injustos contigo

Que es imperdonable

Todo eso lo entiendo

Pero ahora

Justo ahora mismo

El único que sufre 

El único que lo está pasando mal

Eres tú.

Solemos perdonar con facilidad a otras personas, pero ¿cuántas veces nos perdonamos a nosotros mismos y nos permitimos avanzar?

Te quiero hijo. Por siempre.

Algo raro ha sucedido. Por favor inténtalo de nuevo.
¡Bienvenido!

Consejos (NO solicitados) de un padre a su hijo Alejandro…

Por cierto, tengo una newsletter …


En ella escribo un email diario donde cuento historias, anécdotas, algún que otro aforismo (ya sabes, esas frases tan chulas que podrías hacer camisetas o tazas)

y recomiendo cosas.


¿Y para qué te puede servir todo eso?

Pues, principalmente, para que aprendas a pararte.


Párate,observa y reflexiona.

Este será tu momento.

Un momento que te regalas, porque te quieres mucho.



No te preocupes,que el mundo seguirá dando vueltas cuando hayas acabado.


Te puedes apuntar dejando tu email en la caja de ahí abajo.

Te puedes dar de baja siempre que quieras.


Además te envío un archivo con las dos preguntas que, si te las haces constantemente, te ayudarán a tomar mejores decisiones.


No buenas decisiones.


Sino mejores decisiones.


¿Y lo mejor? 


que no se me han ocurrido a mí.


Se le ocurrieron a Epicteto, un gran filósofo estoico.

Y si han funcionado durante dos mil y pico años a miles y miles de personas.


Raro es que no te funcionen a ti…


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