Si no eres nadie, ¡bájate de mi camello!

Hola cariño, soy papá

Hoy te voy a contar una historia curiosa, sobre cómo valoramos a las personas.

Hace mucho tiempo, un beduino iba por el desierto con su camello que llevaba dos bolsas.

Se cruzó con un hombre que le preguntó qué llevaba en las bolsas.

“Una lleva maíz y la otra arena”

A lo que le comentó, podrías poner media bolsa de maíz a cada lado y deshacerte de la arena

El beduino le dió la razón y, en agradecimiento le invitó a subirse al camello.

Iban viajando tranquilamente cuando le preguntó:

“Debes ser muy importante, siendo tan inteligente como eres”

A lo que contestó: En realidad no soy nadie, no tengo nada

El beduino, enfadado le dijo: «si no eres nadie, baja de mi camello”!

Esto me pasa constantemente

No lo de ir por el desierto en camello

Si no lo otro

Lo de darle valor a las personas por lo que han logrado

Por sus méritos externos

Y no por lo que son en realidad

No dejes que las adulaciones te nublen

Ni lo que obtengas 

Recuerda que las verdaderas conquistas están dentro de ti

Te quiero hijo. Por siempre.

Algo raro ha sucedido. Por favor inténtalo de nuevo.
¡Bienvenido!

Consejos (NO solicitados) de un padre a su hijo Alejandro…

Por cierto, tengo una newsletter …


En ella escribo un email diario donde cuento historias, anécdotas, algún que otro aforismo (ya sabes, esas frases tan chulas que podrías hacer camisetas o tazas)

y recomiendo cosas.


¿Y para qué te puede servir todo eso?

Pues, principalmente, para que aprendas a pararte.


Párate,observa y reflexiona.

Este será tu momento.

Un momento que te regalas, porque te quieres mucho.



No te preocupes,que el mundo seguirá dando vueltas cuando hayas acabado.


Te puedes apuntar dejando tu email en la caja de ahí abajo.

Te puedes dar de baja siempre que quieras.


Además te envío un archivo con las dos preguntas que, si te las haces constantemente, te ayudarán a tomar mejores decisiones.


No buenas decisiones.


Sino mejores decisiones.


¿Y lo mejor? 


que no se me han ocurrido a mí.


Se le ocurrieron a Epicteto, un gran filósofo estoico.

Y si han funcionado durante dos mil y pico años a miles y miles de personas.


Raro es que no te funcionen a ti…


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