Una película me enseña tres trucos para vivir mejor (aunque el mundo no te lo ponga fácil)

El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse

Y tuve que parar y rebobinar para apuntarlos porque me parecieron muy interesantes...

1. No te aferres a lo que no puedes comprobar.
No necesitas creer en algo para ser una buena persona.
Tampoco necesitas respuestas absolutas sobre el sentido de la vida para actuar con sentido común.
Cuando dejas de preocuparte por agradar a un dios, a una idea o a un ideal inalcanzable, te liberas.
No huyas del dolor, tampoco lo disimules.
Tu tristeza no te aleja del mundo… te conecta con él.
Porque tu dolor no es solo tuyo: es parte del dolor del mundo.
No lo escondas. Compártelo.

2. Piensa. Piensa mejor. Piensa distinto.
Lee. Estudia. Observa.
Busca patrones donde nadie más los ve.
Y luego haz algo con eso.
Porque los datos sin transformación son solo ruido.
Y pensar sin actuar… es puro entretenimiento.

3. Convicción. Esa es la diferencia entre los que dan un paso y los que se quedan pensando.
La convicción no elimina el miedo, pero lo vuelve irrelevante.
No tienes que estar seguro para avanzar.
Solo tienes que tener claro que avanzar es lo correcto.

Y ahí los tienes, por si te sirven de algo

Te quiero hijo. Por siempre.
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