La comodidad adormece

El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse

Hubo una época en la que pensaba que “estar bien” significaba no tener problemas. Una vida suave, sin sobresaltos.

Luego tuve unos días así. Todo era fácil, predecible… y aburrido. Me sentía como cuando estrenas sofá: los primeros días maravillosos, al tercero ya forma parte del paisaje.

La comodidad es un buen descanso, pero un mal destino. Si te instalas ahí demasiado tiempo, te entumeces por dentro.

La vida se expande cuando te incomodas un poco: aprendes, mejoras, descubres. Pero con calma, no hace falta ir de héroe trágico por la vida.

Te quiero hijo. Por siempre
Scroll al inicio