La conversación que no entendí… pero fingí que sí

El texto dentro de este bloque mantendrá su espaciado original al publicarse

Estaba hablando con un conocido que me explicó durante diez minutos su “proyecto revolucionario”. Muchas palabras importantes, poco contenido. Yo asentí como si todo me pareciera brillante. Incluso dije un “totalmente” que no sabía muy bien a qué iba.

Cuando terminó, me preguntó:
“¿Qué opinas?”
Y yo—en vez de admitir que no había entendido nada—solté:
“Me gusta la dirección… aunque no sé si es la mejor carretera.”

Traducción:
no tengo ni idea, pero tampoco quiero que se note.


la honestidad siempre es más ligera que las máscaras. Pero si un día te toca ponerte una, que sea fina y que puedas quitártela rápido.

Te quiero, hijo. Por siempre.
Scroll al inicio